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BingoEnlinea.eu
Artículo - Chistes sobre bingo y bingo en línea
La diversión que se obtiene al jugar al bingo es una de las cosas que lo hacen uno de los juegos favoritos de todo el mundo. Así que en correspondencia con ese entretenimiento que siempre nos brinda el bingo, les presentamos algunos chistes -bromas, gracias, ocurrencias, humoradas o equívocos- sobre el bingo tradicional y sobre el bingo en línea, que esperamos también los hagan reír y pasar un buen rato.
Cartón lleno
"Pablo y Sofía estaban jugando al bingo en línea. Pablo se pasaba continuamente mirando el cartón de Sofía por sobre su hombro, diciendo, "ya tienes ese número, márcalo, ya tienes ese otro, márcalo". Después de soportarlo por un rato, Sofía perdió la calma y le dijo "¿Â¡Â¡por qué no miras tu propio cartón!!?", a lo que Pablo respondió "no puedo, ¡está lleno!" "
Las rubias y el bingo
Era una noche de mujeres en la sala de bingo sólo para rubias. La cosa había estado bastante aburrida, ya que ninguna persona había cantado bingo en toda la noche. El último juego estaba vacante, con un enorme premio de 350 mil en el pozo. Y así continuó el juego, casi interminablemente, por lo que cada rubia en la sala tenía que estar a punto de sacar el gran premio. Finalmente, es anunciado el G-47, pero aún así no se escucha ningún grito de "¡Bingo!". El frustrado anunciador termina levantándose y arrojando el bolillero fuera del escenario. Todas las mujeres quedan impactadas, entonces el anunciador dice: "Acabo de anunciar todos y cada uno de los números en este bolillero de 75 bolas ¿y nadie tiene bingo? ¿Â¡Acaso pueden decirme cuál número es el que están esperando señoritas!?" Al unísono, las 412 rubias contestan: "¡¡El espacio en blanco!!"
Los 10 Mandamientos del bingo
1. No te sentarás en el asiento de la suerte de tu prójimo.
2. No mirarás el cartón de tu prójimo.
3. No tomarás el nombre del anunciador en vano.
4. No cantarás falso "bingo".
5. No le desearás mala suerte a tu prójimo.
6. No amenazarás con matar al anunciador.
7. No le robarás dinero a tu esposo para jugar al bingo.
8. No harás alarde sobre cuánto has ganado.
9. No te quejarás sobre cuánto has perdido.
10. No desearás las ganancias de tu prójimo.
Siempre una ganadora
Betty y Hilda, dos amigas, fueron juntas a la sala de bingo local. Betty quería jugar al bingo, mientras que Hilda prefería las máquinas tragamonedas. Las dos acordaron que cuando el dinero asignado se le terminara a una de ellas, iría a la entrada de la sala de bingo y se sentaría a esperar a su amiga. Betty compró varios cartones, pero no pudo cantar bingo ni una vez. "Mejor suerte la próxima vez", pensó y se fue a sentar al banco. Betty esperó y esperó y esperó. Después de lo que le pareció una eternidad, vio a Hilda que venía hacia ella cargando una gran bolsa de monedas. "Hey, Betty" dijo Hilda, "¿cómo te fue?". "Bueno Hilda", dijo Betty, "aquí estoy en el banco -¿tú que crees?" Parece que a ti te fue muy bien, sin embargo". "Oh si", contestó Hilda, "¡realmente encontré una buena máquina! Está bien en el fondo, te la mostraré –¡no puedes perder! ¡¡¡Cada vez que le pones un dólar, salen cuatro monedas de 25 centavos!!!"
Yo no pierdo
Una mujer y su marido estaban jugando bingo al bingo en línea y compitiendo para ver quién podía completar todos los números del cartón y por lo tanto, cantar bingo más veces. Estaban tan completamente empatados, que incluso el último número que ambos necesitaban para ganar era el 11. Finalmente, el 11 salió y ambos llenaron el cartón, empatando el juego y compartiendo la victoria. "Ambos ganamos, querido", dijo la mujer. "No es así" protestó el esposo, "¡yo lo dije más rápido!"
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